Tus ojos llenos de silencio,
quedaron fotografiados,
entre pura vida revelada.
Fueron el rasguño que en la mirada.
Hirió al animal
sangrando por esos arañazos que no cicatrizaban.
Hablaban cada vez que sangraban
Tus ojos negros estaban llenos de alimento para la pasión, rota de mi descarnada salud mental.
Me limpiaban cada vez que me miraban, también del dolor estaban llenos los míos.
El dolor del aullido de mi
sesgo que rasuraba con guadaña el heno junco de brío y jazmín que la muerte hacía brotar y luego segar.
Me acechaba peligrosamente unida a la botadura de la nave de los locos, perdido en esos brillos de senda me busqué eran dos anclas tiradas una por popa y otra por proa. Quieto.
En una balsa de aceite
Calma total te pedí la mano, pero lo que nos guarnecía dentro de nuestra lógica, era el descarnado tendón de la realidad, estirado hasta casi romperse de la ilógica desgarradora pura verdad
de mis anhelos,
nadie me quiso como tú
mi locura envuelve con gasa limpia la palpitación
del corazón fragmentado
y disfraza de parca mi caduco motor que te piensa desde dentro en
y la nave va. Un barco de artistas sin rumbo sólo inercia.
© todos los derechos reservados
quedaron fotografiados,
entre pura vida revelada.
Fueron el rasguño que en la mirada.
Hirió al animal
sangrando por esos arañazos que no cicatrizaban.
Hablaban cada vez que sangraban
Tus ojos negros estaban llenos de alimento para la pasión, rota de mi descarnada salud mental.
Me limpiaban cada vez que me miraban, también del dolor estaban llenos los míos.
El dolor del aullido de mi
sesgo que rasuraba con guadaña el heno junco de brío y jazmín que la muerte hacía brotar y luego segar.
Me acechaba peligrosamente unida a la botadura de la nave de los locos, perdido en esos brillos de senda me busqué eran dos anclas tiradas una por popa y otra por proa. Quieto.
En una balsa de aceite
Calma total te pedí la mano, pero lo que nos guarnecía dentro de nuestra lógica, era el descarnado tendón de la realidad, estirado hasta casi romperse de la ilógica desgarradora pura verdad
de mis anhelos,
nadie me quiso como tú
mi locura envuelve con gasa limpia la palpitación
del corazón fragmentado
y disfraza de parca mi caduco motor que te piensa desde dentro en
y la nave va. Un barco de artistas sin rumbo sólo inercia.
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