martes, 27 de junio de 2017

Rascacielos


La soberbia de encerrar el cielo

como un paraíso individual es

el ciego orgullo del constructor que,

se gana el inmerecido cortijo celestial
arriba,
donde el ego no contesta la frecuencia
del hombre mundano
llegan los guetos de los ricos
a inflarse por encima del hombro
arquitectónico,
a rascarle el ombligo al arcángel
depredador.
Negociando el encierro de parcelas
donde la nube se hace nube
en la idiosincrasia del pensamiento
recalifican el inmaterial cielo protector, los surferos del racheado
horizonal donde flamas de hogueras desnudan el esqueleto imberbe del rascacielos.
Allí perecen las palomas con ramas
de olivo en sus picos.
El halcón avaricioso mide su rapiña
indolencia con termómetros de ego.






Reservados todos los derechos©







sábado, 24 de junio de 2017

Lágrimas de miel


Los soliloquios cuajan en el abismo

de las soledades,

en el anclaje taxidérmico de los sueños
que miden los orgullos y las paciencias tardíamente,
en el sonido de los adioses,
las carencias y taras dibujan un contorno de piel con piel.
Aullidos que se quedan grabados
en los columpios pescadores de óxido.
Tan solo reconocer la pureza de los ópalos, que en tus ojos hicieron lágrimas de miel.





Reservados todos los derechos©











El pan del misionero


La parca deambula enferma por un tablero de ajedrez, cuando

los siete sellos derivan en una nostalgia capitular

el deudor milita sin precaución
en aceras del cansado sueño, porque
la realidad se confecciona con retazos de ficción, y su sastre anuncia
preñez palidecida con la harina del pastel, el mundo se infla con la levadura de la guerra , en el mismo horno donde se cocina el pan del misionero.






Reservados todos los derechos©








Cayendo al vacío de la ludopatía


Las cicatrices tienen arena del tiempo, que miden las soledades

hundiéndolas en su desierto agreste

sazón del miedo que exige mentiras
en papelitos de extensa pulcritud.
La arena sigue cayendo, y se puede ver como cicatrizan los volcanes
desde mi soledad,
canina absolución del chantaje
que exige la nada a sus amantes
primarios vehículos de traslación
en el agujero del cielo,
las recompensas se consiguen
con dados trucados,
Cayendo al vacío de la ludopatía.





Reservados todos los derechos©





viernes, 23 de junio de 2017

La compasión


En el ajar del tiempo,

la lectura blanquea la duda

con un sinuoso despertar,
que remueve insospechado
la ingravidez de las miradas
que persiguen sombras por el bosque
materno.
Allí siempre florece la virtud
amparada con el sigilo inocente
la pereza acude al balcón donde recita Cyrano el desenredar de su estómago indigesto por la fealdad.
El amor de sus entrañas sube por las hiedras ocultas para que Cristián recoja la dulzura de la boca de Roxana,
la mascarada del dolor, del rechazo
del verso hilvanando la jauría de siervos,
que se ocultan tras las sombras de traición.
Vulnera la metáfora arcillosa voluble
montón de letras cosidas como perlas del tesoro de la añada,críos como versos desnudando la compasión.




Reservados todos los derechos©

jueves, 22 de junio de 2017

Muerte


El aire de tu tubo de escape,

deja el surco de la huella infectada.

Que el progreso domaba en celdas de inflación,

ahora descontrolada mutila la respiración del planeta desnudo
de tanto rigor mortis abanicados con ese mismo humo, de tal gravedad que el enfisema será para muchos su segundo apellido. O quizás ninguno.
Con tu pala de ventilador, juega a vibrar el viento a cántico de luna que macera con el tiempo, las mareas de tu suerte. Ha todos nos han de matar.





Reservados todos los derechos©





martes, 20 de junio de 2017

Nada


Los rotos ojos de maíz

enferman del amarillo difteria

que el arrebol confecciona

en la acuarela de la tarde.
Allí se calcan los pulmones
de fumadores en radiografías del dolor y la inconsciencia .
Carpeteando los mustios silencios
de tus muslos con brillo plata, el desesperado gen del deseo ,canela
amplia del dolor intacto y nada.






Reservados todos los derechos©




Las esquinas del cielo


Arañazo, perdiendo la sequedad

en una silla, casi el sitio que crea

este vaivén de suburbios
orillas de metálica bienvenida.
Tú creaste mi corazón
cuando lo rompiste
yo de seleccioné la infección de tu huida, en parches de memoria cálida
y despedida, con juncos como flautas llenas de silencio y morriña,
también los pasos van rompiendo
las olas moribundas dejan ecos de lágrimas recolectadas en timones
de brevedad, contando de una en una
su camino hasta la asombrosa clara y llano tropiezo.
Cohabito así con imperfecciones
de bóvedas de cristal.
Picoteadas en el cielo.






Reservados todos los derechos©




La vejez


Tengo la amarillez del campo

antes de recolectar, lo que la velocidad
sembró,
tengo la sorpresa dañina del búho
cuando amanece en la jaula de los días,
tampoco supe de tu traición
mientras tejía una funda para mi pecho, maltratado, como una diana de tiro , ya crepitando bombeos
hacia el mundo de venas, difusiones del urbanismo del amor, que construía rascacielos ( tubos, chimeneas de cristal removiendo,
el humo de la ambición).
Para rasgar la entraña del olvido
pidiendo memoria.
En la espírica razón de mirlos
que doliente el trino balbucea,
en su vejez, el cuerpo des unido
de toda la urdimbre hilvanada
de la rueca.






Reservados todos los derechos©







domingo, 18 de junio de 2017

La sala nunca está vacía


Los solsticios no preguntan

la flama de tu interior
se hace cómplice de la línea de fuego
que en el horizonte intermitente
en tu parpadeo, te copia.
Hay algo que se va siempre en cada anochecer
algo que nace en el alba, y
muere en tu interior, revelándote
la edad de los silencios, cronografías
de imágenes que aparecen y desaparecen furtivas llenas de lo que fue tu presencia.
Como un crono la película de tu vida
pasa cada día,
la sala nunca está vacía.





Reservados todos los derechos©








Fin


La perrera del adiós,

deja una huella,
cilíndrica en la frente
horadando en tu mente
la imagen de los perros del olvido,
mirándote en el interior,
preguntando, si es mejor
vagar, que esperar en la jaula
tu fin.







Reservados todos los derechos©




Jamás muere


Llana la luna chata

averigua mezquindad

en la punta de los dedos
un brillo de reventón
pule la cana en el abrigo y
se alimenta de miradas
edulcorando el ocaso
de diluvios de lágrimas
parcheadas en su insolidaria razón
de acuños.
Cánticos y aplausos se vuelven vibrantes
melodías,
pero ella sigue allí limpiando
con su pureza
el blanco nupcial casi virgen,
depuradora de silos de oro
y plata.
mineros cubistas en lienzo,
época picoteada por el tiempo y
su agujero de soledad.
Palidecida en obra su cuna
jamás muere.




Reservados todos los derechos©

La última palabra


La vida pendiente de un hilo,

ha brillado insatisfecha , precoz duna de heroicidades comidos asilos de disturbios y hienas.
La insensatez coronaba el lloro del
trino, perder el norte en lujo fue la candidez del aventurero, pisando hilos.
La canción del pájaro,
voluntad del destino de dos, que
el accidente separado, en el alicatado
del turbio recelo de la des unión, múltiplo de vos, la fiebre canalla
gritó un orgullo casi desprotegido paladeó la savia de la nada en la última palabra.







Reservados to
dos los derechos©





sábado, 17 de junio de 2017

La mancha humana


Hay hormigas en mi cama,

buscando suerte en el blanco crudo
de la sábana,
mi boca tal vez el hormiguero, se sella capítulo de nadie,
usurpada quizás cadáver empieza,
la laguna a secar la orilla. Ellas buscan carnaza en el pueblo de mi almohada, casi el discípulo del destierro no ha manipulado la usura de la
lejanía, sólo desdeñó el sabor de migas de pan perseguidas por la liturgia
procesionaria de su disciplina que en la ciudad del estómago, pronuncian ecos en el metro de intestinos infectado de ellas.
Mi cuerpo empieza a claudicar a entregarse en su sueño casi paradero
de astucias y ejemplo.
Paladar de mirlos picoteando en las
fronteras un ángel distó pico borrada la lealtad del pastor, hiere
la mancha humana su utopía.







Reservados to
dos los derechos©



La charca del dolor


Mundo de aullidos,

bajo la lona del circo.
Payasos llorando
chorros de huidas y nidos.
Campanadas sin cuartos.
No hay goma en las invernales
miradas de auxilio. Canjeando el rumbo misterioso del azar,
los dados trucando la suerte inventan
nuevas puertas de absolución,
para tahúres del cielo caídos en la
vulnerable charca del dolor.
Y vientos de arcángeles respirando,
canela blanca.







Reservados to
dos los derechos©

No volvería ningún barco


Y debemos cortejarnos, más si cabe

en este laúd de soledades, que se piden precoces infundios de llama en párpado llorado , en un anclar de misma música que la que te trae
el viento. 
También pensaré salitre dudoso
con la virtud deshojándose 
en mi palma de la mano erosionada,
por mi anclaje al puerto donde ya no volvería ningún barco.







Reservados to
dos los derechos©



viernes, 16 de junio de 2017

La sifilítica razón de mirlos


Un puñal en la frontera

libro de espectros difusos, encadenan
aullidos de ilógica gratitud.
La marea trae desolación, un recuerdo
de llamas hirviendo en los estómagos
de la suerte. Vacíos como colegios después de la nevada.
Allí el inmaterial teatro de penas, esclaviza al títere que se convierte
en protagonista de dramas cotejados
en mi última ilusión,
debemos cortejar las bambalinas
de polichinela en su cuento de seres
Abstractos, rompiéndose el calibre
de la memoria como balas de ahogo
palidecido en un tiroteo de prontitud
mentirá desnudo su precaria obsesión.
La sifilítica razón de mirlos.





Reservados to
dos los derechos©

lunes, 12 de junio de 2017

Los pensamientos en la entropía


Mi memoria pierde velocidad,pero aun recuerdo la absolución del médico cuando nos dio el diagnóstico.

El alzhéimer es la barrera llena de ausencia que come neuronas y el estar diluyéndose los recuerdos de toda una vida en una cuenta atrás,

es como un azucarillo mojado deslizándose en una efervescencia casi terminal, como entro-pía disuelta

en los pensamientos del peregrino.





Reservados to
dos los derechos©