sábado, 28 de octubre de 2017

Donde pisé mi vergüenza


Desde ese rinconcito

de la vida, que habitaba en el desnudo de mi realidad,
comprometí las decisiones del surco
que guiaba la herrumbre del descanso,
y pensando en la lejanía del turbio
desorden del mundo.
Vi en esa sombra del túnel un rumor
de soledades que sellaban la corriente del sufrimiento irse
como lo hace el orín en los sumideros de los escenarios.
Donde pisé mi vergüenza.





Reservados todos los derechos©

viernes, 27 de octubre de 2017

Tramo desnudo


Los potros del esquile cabalgan

en lustros atados a los nervios
de los zapatos.
La mama del lloro apezonado con multitudes en la ajada melancolía
con un versar somnoliento
que hace equilibrismo desde una orilla a otra.
Y descubre tácitamente el invierno
de los dos,
en un añejo de catedrales palpitantes de
tendones claroscuros como autovías
de alambre espino, donde la rapaz
clava sus presas en viudas de añiles
victoriosos.
Para engullir en el buche
los orfebres dactilares de sus carnes
y el oro de los susurros que en los vientos azuzan veletas de un tramo desnudo.








Reservados todos los derechos©









La premura de los dos


En la dolorosa nostalgia,

se comen los recuerdos y dejan las miguitas
las hileras de la perdición,
con los anzuelos del mimo.
lanzan goteos de perezas
ancladas a los preámbulos
del viajero que sueña, que sueña
la tardanza del adiós
y mira cómo cambian
las rayas de su mano
mientras el tiempo descansa

del largo día, la premura de los dos.








Reservados todos los derechos©







El rubio sol del desayuno


Lienzos de orgullo

pintados de pliegos desvaneciéndose
en brillos de copas de champagne.
La llegada de los días ausculta síes
en paredes de deseo,
donde duermen las hijas tapàndose con las manos frías su sexo.
Piedras de llanto sudorosos la alvina
dentadura del invasor que hiere los horizontes socava la plenitud
de los amaneceres naciendo en las
espaldas los dedos puntiagudos que en brillos mutilados por la sombra
del pan.
Adquiriese el hambre en esas sombras
de estómagos palidecidos por el rubio
sol del desayuno.








Reservados todos los derechos©






jueves, 26 de octubre de 2017

La inmaterialidad del sueño


Las veces que me he muerto

al ver matar a una madre.

Cuando el aullido ingresa

en los desvanes donde juegan los niños, la intransigencia hereda
lacras de humillada paciencia.
Princesas de premios edulcorados con donaires en estribillo,
la canción del pajarico
ilesa desnudez en tejidos de un mutismo
que mata más rápido que la
violencia doméstica.
El maltrato nos rompe en mil trocitos
sin embargo guardamos la forma
como lo hace la naranja escondiendo
sus gajos exprimidos.
Guardamos la apariencia
la plástica de un mutismo
que nos come la reputación
cuando nuestra vergüenza
no explica nada, si no que esconde
sin saber que la ilusión se convierte en una dureza en el corazón.
Procreando perezas en la inmaterialidad del sueño.








Reservados todos los derechos©















miércoles, 25 de octubre de 2017

Mapas de tristeza


La pereza del insomnio

decapa una corteza mundana

que maquilla la versada multitud
del poema, en lonchas de madera.
Como añascar latitudes en sacos
de dolor que reúnen grupos de
rozas como venas que la pared
anuncia al auscultar su silencioso
insomnio.
El muro rodea la pereza marginando
los astilleros del mutismo.
Y su veraz pereza duerme el dolor
en mapas de tristeza.





Reservados todos los derechos©





Mazapán


El ronquido del viento

se come el vuelo caído
del pájaro, que revolotea
sin miedo, los dorsos
de los candados que atraviesan
las barajas como cerrando
la suerte al que desembarca
en una orilla llena de relojes dormidos y cadáveres de segundos
desenvueltos como mazapán.








Reservados todos los derechos©





El gallo en su gallinero


Ese despojo de la traición

descompuso el trapecio
que se movía como un péndulo.
preguntando en cada extremo
por la inocencia.
Esa carcasa del sonido inventaba
un vuelo de astucia fugaz
que planeaba las marismas
en asideros donde se preñaban
los silencios de ruido.
Y supe que las pistas del circo
donde actuaban los traidores
eran los escenarios crédulos
del drama de la vida
Zigzagueando el orgullo
por todo ese esplendor
que chantajeaba el gallo
en su gallinero.








Reservados todos los derechos©





Los regazos


Sé lo que el miedo construye

alrededor del cariño fallido de un niño.
Sé lo que el rechazo destruye en las inválidas ternuras del odio.
Los acantilados que sube el amor
y empuja al vacío la indolencia
cebada por las latitudes
del rencor
no son más que añicos de sitios
hechos de papel por los disturbios , del acróbata en el arpegio del cono
familiar, donde la crueldad de un padre hace su nido
en la ternura de los regazos.







Reservados todos los derechos©






La pereza de los insomnios


Mi mapa me canta direcciones

infranqueables, caminos de rumiados
destellos que calibran el miedo
cuando, éste aparece sin forma pero
con voz.
Es un sendero que se abre al instante
la pálida desmesura tiene caretas
que informan precoces anillos de destinos y de emoción.
Pero y si.....
El roto del dolor acompaña corazas
en las orillas de los buzones
partiendo el viaje memorial
en un simulacro de esperanzas
efervescentes que replican
a las voces.
¿Cúal será entonces la persona dueña
de esa voz?
La que traza con decisión
la pereza de los insomnios.
O la doblez de las dualidades
creando múltiples caretas y enemistades.










Reservados todos los derechos©





El vaivén del deseo


Navego el surco del mar de la vida

desgranando la simiente que me pide
invadir,y perseguir el horizonte,
que no llego nunca a encontrar.
Y así la psicología del movimiento
me revela la única verdad.
vivir es movimiento
sentir es paralizar ese movimiento
en esencias temporales
grabadas en el hallazgo
de la desenvoltura de los secretos
que la vida nos susurra para movernos y hallar motivos
por los que sentir
el vaivén del deseo.






Reservados todos los derechos©






martes, 24 de octubre de 2017

La arista trémula del decorado y de su indigestión


Dormir en los rincones del desprecio

con cautela del dolor infecto,
primera nostalgia del duerme velas
en consciencia del velo cayendo.
Esta visual transparencia
nos mutila con el mundo horadado
en pliegos de lloro convicto.
Desde la primera luz del dorso
el sol candente de primeras leguas
camina sólo entre las sombras que engullen los acordes del mimbre roto
del confeso amanecer
limpiándolo paterno en la arista trémula del decorado y de su indigestión.





Reservados todos los derechos©






lunes, 23 de octubre de 2017

Clandestina soledad


Catedrales de niebla me dan la bienvenida, solo el surco del barco

horada en el río la fe de seguir camino.
La sal quema los días entre mezcolanzas de azur clavijeros
del mustio compromiso con la nada.
Pero no siempre mutilan los lloros
las cavidades del vacío.
Sólo la plañidera del cortejo alumbra
la serena vitoreada sonrisa del ayer.
Desde ese cumplido que hace reverencias al otoño, se inclina
la estría del hueso, en un rumor
de tácitos nenúfares y clandestina
soledad.






Reservados todos los derechos©








Dedos de calcetín


No sigo tus simulacros tan vivamente

aderezados.
No busco silencios de añadas uvas para el vino que duerma la lencería
del jugo cautela.
Te busco a ti
siempre merecida en un hilo temprano.
Dime que el turbio consuelo tabulado
se traga el mimo del agua
su huella cimbrea como las olas del
naftaleno cajón del mundo
que guarda calcetines roídos por los dedos.






Reservados todos los derechos©





viernes, 20 de octubre de 2017

Sendas de soledades con paréntesis


Los laureles del mustio candor

que el norte brilla en su búsqueda
campan en hilarantes
sollozos casi rotos raciocinios
abrigando sienes
la estrella se persigue involuntaria
con el cuenco del todo habitando
las pieles rotas del desamor.
Muchos se equivocan y amplían
baremos de salitre ignífugo a una suerte de héroes,
como cortinas de humo, en la crédula sociedad del ingenuo mercader de zorras y añiles
turbios del deshuesar, los restos del mimbre que nos hace soñar.
Son charadas del mundo germinando
soledades en sendas con paréntesis.






 Reservados todos los derechos©





La pared del mundo


Solar de añicos nombre

unos que apellidan los vagones del vacío, casi sin hermandades
se involucran los horrores
en un simulacro de crueles paciencias.
La voz arbitra esta especie de show
sin un empuje visceral que impida
que el clamor de la fama orille
un agujero en la maceta vacía de mi ventana.
Plantando allí la desesperación
del cobijo que anhela la muerte
en su despliegue floral.
Una semilla que germina la pared
del mundo sin enraizar.






 Reservados todos los derechos©






La canción del pájaro


El dolor de tu ausencia hace meditar

la eléctrica mama del lloro,
esa ingratitud de crecer juntos
palidece astro del calor
chispa inmediata de trémulo gozo
del premio,
candente sabor a fe de insumisos
nos dice que los recuerdos tiran de mí con el sabor a jameos del agua
pronunciarse deleite silencio de la cuna mecida en la canción del pájaro.




 Reservados todos los derechos©