De rastro raído
de noche en pálpito
la nana del viajero
hace fuente, hielo
del mundo en tu ajar.
Es este trámite desnudando
la fruta que se mece en días
y noches plañidera del manto
de tu nuca, seda mirada de terciopelo
diáspora de termitas
carcoma de medias y atlas de los hombres. Un sueño desenvuelto
como una mortaja de tiempo y esperanza. Y al final los gajos
exprimidos del éxodo llaman a las puertas del hogar.
© todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario