El pez que habita en nosotros
se desliza por todo la cantata
del poema, recorriendo cada milímetro de su mar.
Huido y encapsulado en la pecera de los sueños.
Que arrebata tardíamente
su ignorante memoria.
Vibrar fuera del molde nos hace a todos nadar la tierra donde se plantan huidizos peregrinajes
hábitats del nunca mutilar de los sueños, que construyen
silenciosos lenguajes de supervivencia.
© todos los derechos reservados
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