viernes, 27 de octubre de 2017

El rubio sol del desayuno


Lienzos de orgullo

pintados de pliegos desvaneciéndose
en brillos de copas de champagne.
La llegada de los días ausculta síes
en paredes de deseo,
donde duermen las hijas tapàndose con las manos frías su sexo.
Piedras de llanto sudorosos la alvina
dentadura del invasor que hiere los horizontes socava la plenitud
de los amaneceres naciendo en las
espaldas los dedos puntiagudos que en brillos mutilados por la sombra
del pan.
Adquiriese el hambre en esas sombras
de estómagos palidecidos por el rubio
sol del desayuno.








Reservados todos los derechos©






No hay comentarios:

Publicar un comentario