El vuelo intruso desciende en ráfagas
de auxilios,pintándole a las ortigas la cabeza de miel,
las soledades adhieren un socorro
malherido, se venda con cánticos de seda, la propia piel.
soñar los diluvios del héroe defenestrado.
Ya nunca más oiría la misma canción
los algodones están manchados de salpicaduras de sangre
como una ráfaga de escupido tabaco
los látigos son precoces cuerdas del cuero anudadas en la infancia del horror.
Reservados todos los derechos©
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