La niña muerta me nace de las venas rotas,
la niña muerta me crece de las voluntades.
Allí en el golondrinar de la ausencia vertebra todo
un músculo de trenzas de lino
que llevan tránsito
deletreado en sus paréntesis de nadie.
El faraón ha de alimentar
la nada y así el lanar de nube muerta, se desmemoria de esa ambición
de éxtasis ya encontrado, que quiere mecer la historia en ese surco del dila minar
estéril de las metopas ,nacidas del sarcófago ambivalente del extorsionado nenúfar
de la pérdida.
© todos los derechos reservados
la niña muerta me crece de las voluntades.
Allí en el golondrinar de la ausencia vertebra todo
un músculo de trenzas de lino
que llevan tránsito
deletreado en sus paréntesis de nadie.
El faraón ha de alimentar
la nada y así el lanar de nube muerta, se desmemoria de esa ambición
de éxtasis ya encontrado, que quiere mecer la historia en ese surco del dila minar
estéril de las metopas ,nacidas del sarcófago ambivalente del extorsionado nenúfar
de la pérdida.
© todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario