Los juncos del dolor se mecen distraídos,
la tarde quiere deslizarse por los canales
del teñido arrojo del suicidio.
Un bramido se descorre tembloroso
la amputación del día merodea como depredadores
en la herida infectada de ausencia y ese
desmayado discurso de las trompetas de la mañana siguiente,
se esconde en las mentiras del soborno que la esperanza
realiza a la realidad.
Después
silencio
© todos los derechos reservados
la tarde quiere deslizarse por los canales
del teñido arrojo del suicidio.
Un bramido se descorre tembloroso
la amputación del día merodea como depredadores
en la herida infectada de ausencia y ese
desmayado discurso de las trompetas de la mañana siguiente,
se esconde en las mentiras del soborno que la esperanza
realiza a la realidad.
Después
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