Trenzas del frente nuboso
de tu ausencia peinadas
con el estribo esquivado
de la negación.
Pábulos minucias perseguidas con
la sutil fragancia de una mirada, que se desintegra en el viento turbio de la niñez.
Ahí en esa orilla donde el adiós se solidifica,
la pérdida perfila un poso
madurado de rabiosa delgadez que
se hace hierro fundiéndose en la locura
tan incomprendida como la preñez del olvido suturada
en la llaga piadosa de la suerte.
© todos los derechos reservados
de tu ausencia peinadas
con el estribo esquivado
de la negación.
Pábulos minucias perseguidas con
la sutil fragancia de una mirada, que se desintegra en el viento turbio de la niñez.
Ahí en esa orilla donde el adiós se solidifica,
la pérdida perfila un poso
madurado de rabiosa delgadez que
se hace hierro fundiéndose en la locura
tan incomprendida como la preñez del olvido suturada
en la llaga piadosa de la suerte.
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